El equilibrio entre pesca y conservación: las regulaciones que protegen el Parque Natural del Montgrí, las Islas Medas y el Baix Ter

El litoral de la Costa Brava es una joya natural que alberga una gran diversidad de especies marinas, muchas de las cuales están protegidas o cuya pesca está regulada para garantizar su conservación. Los espacios naturales protegidos son los principales responsables de la preservación de esta riqueza natural.

El Parque Natural del Montgrí, las Islas Medas y el Bajo Ter es un claro ejemplo de ello. Gracias a su largo historial de estatus de protección, sus ecosistemas marinos se han preservado. A principios de los años 80, el dominio marítimo quedó sujeto a una ley de protección oficial del gobierno catalán que prohibía la pesca y la extracción de recursos marinos vivos. Esta ley ha evolucionado para mejorar las estrategias de conservación, gracias a numerosos estudios científicos.

Orden de 25 de noviembre de 1983: Se prohíbe la pesca y la extracción de recursos marinos vivos en el litoral de las Islas Medas. Esta orden marca el primer paso hacia la protección de este entorno.

Ley 19/1990, de 10 de diciembre: Ampliación de la protección con la conservación de la flora y fauna marina de las Islas Medas, destacando la necesidad de preservar sus ecosistemas singulares.

Convenio de Barcelona (2001): Los fondos marinos de las Islas Medas se incluyen en la lista de zonas especialmente protegidas de importancia para el Mediterráneo (ZEPIM), reconociendo su valor ecológico a nivel internacional.

Decreto 222/2008, de 11 de noviembre: Se aprueba el Plan Rector de Uso y Gestión del Área Protegida de las Islas Medas (PRUG), estableciendo normativas específicas para la gestión y uso de la zona.

Ley 15/2010, de 28 de mayo: Creación del Parque Natural del Montgrí, las Islas Medas y el Bajo Ter, unificando la protección de estos espacios y declarando las Islas Medas como Reserva Natural Integral para garantizar su conservación total.



A pesar de las normativas, la Costa Brava sigue siendo un destino muy valorado, y la gran afluencia de visitantes amenaza los tesoros que alberga el mar. Como empresa del sector turístico, esta situación nos impulsa a dar a conocer el entorno marino y concienciar a los visitantes sobre su fragilidad.

Especies del litoral del Montgrí con estatuto de protección

Fauna marina:

  1. Caballito de mar (Hippocampus hippocampus i H. guttulatus): Pez diminuto que vive en los prados de posidonia. Su regresión se debe a la pérdida de hábitat y la contaminación, y está bajo estricta protección.
  2. Tiburón peregrino (Cetorhinus maximus): Uno de los tiburones más grandes, aunque inofensivo, se alimenta de zooplancton y pequeños peces. Debido a la intensa explotación pesquera en el siglo pasado, está considerado amenazado y protegido.
  3. Nácar (Pinna nobilis): Molusco bivalvo endémico del Mediterráneo que puede vivir 50 años. Es vulnerable al anclaje y la destrucción de la posidonia. Desde 2016, sufre el ataque del protozoo parásito Haplosporidium pinnae, lo que lo ha hecho aún más escaso.
  4. Cormorán moñudo (Gulosus aristotelis): Ave costera que se agrupa en las rocas durante el verano. Protegido en toda la costa.
  5. Coralígeno: Comunidad biológica clave del Mediterráneo que concentra el 10% de las especies marinas. Está formado por diversas algas calcáreas y esponjas, creando estructuras complejas que proporcionan refugio a muchas especies.
  6. Delfín mular (Tursiops truncatus): Cetáceo común en las costas del Montgrí, donde se alimenta. Está protegido y se solicita un comportamiento respetuoso al avistarlo.
  7. Tortuga boba (Caretta caretta): Vulnerable a colisiones con embarcaciones y a la ingestión de plástico. Está protegida en todo el litoral y se recomienda notificar su avistamiento.

Vegetación marina:

  1. Fanerógamas marinas: Son plantas adaptadas a la vida submarina. En Cataluña, las especies más comunes son Posidonia oceanica, Cymodocea nodosa y otras. Estas plantas forman praderas vitales para el ecosistema marino, ya que proporcionan refugio y alimento a muchas especies, fijan CO₂ y protegen el litoral de la erosión.
  1. Grapissar o fons de maërl: Están formados por algas rojas calcáreas que se desarrollan a partir de los 20 metros de profundidad y crean un sistema tridimensional importante para la biodiversidad. Estos hábitats fijan CO₂ y contribuyen a mitigar el cambio climático.

Ambos son hábitats protegidos por su importancia ecológica y su interés pesquero, pero son muy vulnerables a la actividad humana. Por ello, necesitan mesures urgents de protecció i de conservació.

La pesca recreativa en el Parque Natural del Montgrí, las Islas Medas y el Baix Ter

Algunas especies, a pesar de su gran importancia ecológica, también son el objetivo de pescadores profesionales y recreativos. Para garantizar su sostenibilidad, la pesca recreativa está sujeta a regulaciones estrictas que establecen vedas temporales, tallas mínimas y límites de capturas.

  1. Dorada y lubina (Sparus aurata y Dicentrarchus labrax): son dos de las especies más comunes y codiciadas. Por ello, su pesca recreativa está regulada con límites de peso y tamaño de captura para evitar la reducción de sus poblaciones.
  2. Pulpo y sepia (Octopus vulgaris y Sepia officinalis): su pesca está regulada en toda Cataluña, con períodos de veda específicos.
  3. Erizos de mar (Paracentrotus lividus): su recolección está regulada para evitar la sobreexplotación. Para pescarlos de forma recreativa se necesita una licencia de pesca submarina, y se permite recolectar un máximo de 150 erizos por día a mano, con gancho tradicional o con herramientas que permitan ser selectivo con las tallas permitidas.
  4. Langostas y bogavantes (Palinurus elephas y Homarus gammarus): su pesca está sujeta a moratorias en algunas zonas y fuertemente regulada en toda la Costa Brava, con vedas específicas. Está prohibida la pesca recreativa de estas especies.
  5. Mero y corvina (Epinephelus marginatus y Sciaena umbra): aunque estas especies se han beneficiado de la implementación de zonas protegidas, siguen siendo muy buscadas. Por ello, es importante seguir las normativas y recomendaciones para su pesca recreativa.

Las especies del Parque Natural del Montgrí, las Islas Medas y el Bajo Ter se distribuyen más allá de sus límites, y el grado de protección varía según la zona. Se recomienda consultar a las autoridades competentes antes de realizar actividades extractivas para cumplir con la normativa.

¡Respetar las leyes no solo protege a las especies vulnerables, sino que asegura la sostenibilidad de los recursos marinos para las futuras generaciones!

Más noticias...

La OncoSwim 2026 se celebró el pasado sábado 30 de mayo en una edición muy especial: la 10.ª travesía solidaria...

El sábado 23 de mayo acogimos en el Restaurant del Club una nueva edición de la Tonyinada, una jornada gastronómica...

El Club amplía las ventajas para sus socios con una nueva colaboración con la bodega Mas Geli, uno de los...