El Club Nàutic Estartit instala una planta de desalinización y potabilización de agua de mar

Uno de los ejes vertebradores de la propuesta técnica del proyecto de actuaciones de mejora en el proceso de renovación de la concesión portuaria era la adaptación al cambio climático.

Desde un punto de vista estructural, esta adaptación se ha materializado con el aumento de la cota de coronación de muelles y pantalanes para dar respuesta al incremento del nivel medio del mar, y con el refuerzo y redimensionado de los bloques de escollera de los espigones de protección exterior para soportar mejor el incremento de intensidad y periodicidad de los embates de mar.

En cuanto a la energía, la estrategia ha consistido en la puesta en marcha de instalaciones fotovoltaicas en régimen de autoconsumo, en una primera fase, en todas las cubiertas de los nuevos edificios proyectados o de los rehabilitados; con ello, en los últimos años, hemos instalado una potencia pico de 50 kW y hemos logrado una cuota autárquica del 30% de media anual. En un futuro próximo está previsto alcanzar esta potencia a no menos de 250 kWp con nuevas instalaciones sobre pérgola, lo que incrementará notablemente nuestra independencia eléctrica, especialmente cuando introduzcamos elementos de acumulación, así como nos permitirá dar respuesta a nuevas demandas de vehículos (también marinos) electrificados.

Con el vector agua hay que actuar de manera similar. La situación de emergencia hídrica que vivimos nos ha mostrado nuestra gran vulnerabilidad y nuestra gran dependencia de este recurso. Además, la necesaria actuación social sobre la demanda (¡ahorremos agua!) no siempre es compatible con el funcionamiento de ciertos sectores, como el turístico, que requieren de este recurso en su proceso de prestación de servicio al cliente de manera intensiva en ciertos períodos del año. Cuando esto ocurre, también hay que pensar en actuar sobre la oferta y ser capaces de generar nueva agua. En este sentido, los puertos deportivos son unas instalaciones magníficas para plantear proyectos de generación de agua dulce por desalinización de agua de mar mediante procesos de ósmosis inversa.

Características técnicas de la nueva planta de desalinización de ósmosis inversa

En nuestro caso, para hacerlo, se ha optado por la adquisición de un equipo de la empresa Eco-Sistems Watermakers. En concreto, se ha elegido un modelo T-2000 que es una planta de ósmosis inversa con las siguientes características técnicas:

  • Capacidad de producción: 2,1 m³/h (50 m³/día) de agua dulce con una captación de 5,5 a 8 m³/h de agua de mar;
  • Sistema de filtración: filtración primaria por lecho de arenas de diferente granulometría y filtraciones secundarias micrométricas mediante dispositivos de tipo cartucho;
  • Recuperación de energía: sistema integrado de recuperación de energía en la bomba de pistones que eleva la presión hasta los 60 bares;
  • Tratamiento del agua: pre-tratamiento con bisulfito sódico que actúa como agente desincrustante y bactericida, y post-tratamiento de cloración para potabilización con hipoclorito sódico;
  • Condición prevista del agua a la salida: de consumo humano cumpliendo los parámetros del RD 140/2003 y sus posteriores modificaciones;
  • Control remoto y automatizado: diferentes sensores que permiten la configuración y monitorización de los parámetros operativos, con capacidad de control remoto a través de internet.

La desaladora T-2000 es completamente automática, necesita una mínima intervención humana, y está equipada con sistemas de control para garantizar su funcionamiento óptimo. Los componentes de la desaladora están montados sobre un bastidor autoportante, que en nuestro caso está instalado dentro de un contenedor marítimo de 20 pies que ha sido insonorizado para atenuar la potencia sonora de la bomba de pistones de alta presión.


La captación del agua salada se realiza a 1,5 m de profundidad bajo el pantalán denominado 100-200, mientras que el rechazo se evacuará bajo el pantalán 500-600.


Desde el Club se ha propuesto al fabricante la mejora de sobredimensionar el volumen de entrada de agua de mar para que, de este modo, una parte de esta agua de mar captada vaya directamente a diluir la concentración de sales del rechazo, disminuyendo en un 30% respecto a la maquinaria convencional.

El diagrama del proceso se puede ver en la figura siguiente:

En cuanto a la polémica sobre el rechazo (producción de salmuera) de estos procesos de ósmosis inversa, además de lo expuesto anteriormente, hay que tener en cuenta también que una parte importante del agua producida se destina al baldeo de las embarcaciones y, por lo tanto, vuelve al mar con una concentración de sales despreciable que tiende a compensar -al menos globalmente- el exceso de sal de ese efluente. Además, hay que considerar que solo una carrera de marea astronómica diaria (± 0,3 m) mueve un volumen de renovación de las aguas interiores de unos 91.000 m³ (151.373 m² de lámina de aguas interiores por 0,6 m de carrera de marea), que representa el 13,4% del total del agua contenida en el puerto (678.680 m³); dicho de otro modo, la totalidad del agua del puerto se renueva, teóricamente de manera natural, cada semana.


El conjunto se completa con un depósito de poliéster reforzado con fibra de vidrio (PRFV) de 25 m³ de capacidad, un enjambre de tuberías de conexión y un sistema de bombas de presión con variadores de frecuencia que deben garantizar la suficiencia de caudal y presión en toda la instalación.

Un proyecto piloto del Club para un futuro más sostenible

El sistema actual se debe entender como una instalación provisional y como una prueba piloto que puede durar entre 2 y 3 años. Si el ingenio funciona correctamente, en una fase posterior de obras y coincidiendo con la urbanización de la zona de aparcamiento adyacente al edificio principal, está previsto enterrar la maquinaria y proyectar un depósito mayor, seguramente de una capacidad superior a los 50 m³ que es -actualmente- el máximo consumo diario de un día de agosto.

El consumo energético de la maquinaria de desalinización es, según los ensayos, de 3,3 kWh por cada m³ de agua desalinizada generada. El consumo de agua del puerto es de unos 7.000 m³ de media anual. Así pues, suponiendo que toda el agua consumida proviniera de la desalinización, el consumo energético asociado sería de unos 23.000 kWh/año que equivalen a un tercio de la producción anual de las actuales plantas fotovoltaicas en régimen de autoconsumo (en el año 2023 se generaron 64.500 kWh de energía con nuestras fuentes renovables propias sobre cubierta).

Este nuevo proyecto, además de plantear un cambio de modelo en la gestión del agua que consume el Club, también nos permite contribuir de una manera sostenible a la preservación de las fuentes de agua dulce locales, beneficiando a la comunidad y al ecosistema local.

Más noticias...

La OncoSwim 2026 se celebró el pasado sábado 30 de mayo en una edición muy especial: la 10.ª travesía solidaria...

El sábado 23 de mayo acogimos en el Restaurant del Club una nueva edición de la Tonyinada, una jornada gastronómica...

El Club amplía las ventajas para sus socios con una nueva colaboración con la bodega Mas Geli, uno de los...