Las especies invasoras marinas representan una amenaza creciente para la biodiversidad de la Costa Brava. Introducidas, en muchos casos, de manera accidental, estas especies pueden desplazar a las autóctonas, alterar el equilibrio de los ecosistemas y provocar importantes desequilibrios ecológicos.
Zonas como la desembocadura del río Ter, las Illes Medes o el Cap de Creus son áreas especialmente sensibles. Actualmente, se encuentran bajo seguimiento de científicos y entidades locales para controlar su expansión y minimizar su impacto.
Principales especies invasoras y su impacto en la Costa Brava
1. Cangrejo azul (Callinectes sapidus)
Originario de la costa atlántica norteamericana, el cangrejo azul ha colonizado estuarios como el del río Ter. Se trata de una especie muy competitiva que desplaza a cangrejos locales y otros organismos bentónicos.
Su presencia altera la cadena trófica marina y compite intensamente por los recursos. Detectado por primera vez en el Delta de l’Ebre en 2017, se ha consolidado en la zona y, curiosamente, ha encontrado un lugar en la gastronomía local.

2. Caulerpa taxifolia
Esta alga invasora, originaria de acuarios, se ha detectado en diversos puntos del Cap de Creus y las Illes Medes. Forma densas alfombras sobre fondos marinos, cubriendo praderas de posidonia y evitando el desarrollo de especies autóctonas.
Su agresividad le ha valido el sobrenombre de “alga asesina”, popularizado en los años 90 por su rápida expansión en el Mediterráneo francés.

3. Asparagopsis taxiformis
Alga roja de origen tropical detectada recientemente en la Reserva Marina de las Illes Medes. En primavera de 2024, su población se multiplicó por 30 en comparación con 2023. Su expansión amenaza con desplazar a especies clave como la Posidonia oceanica.

Cómo combatir las especies invasoras marinas
La manera más efectiva de contribuir a la lucha contra las especies invasoras marinas es participar activamente en su detección temprana y gestión. Unirse a iniciativas locales como el Proyecto MINKA permite aportar datos georreferenciados sobre organismos marinos y terrestres, recogidos por la propia comunidad, que son analizados por expertos. Esta plataforma de ciencia ciudadana fomenta que cualquier persona comparta sus observaciones en un perfil personal, genere conversación sobre ellas y acceda posteriormente a la validación y opinión profesional de especialistas, impulsando así la conservación de la biodiversidad.


